jueves, 14 de diciembre de 2017


EL CAMINO DE LAS PALABRAS PROFUNDAS

    Nada podrá medir el poder que oculta una palabra. Contaremos sus letras, el tamaño que ocupa en un papel, los fonemas que articulamos con cada sílaba, su ritmo, tal vez averigüemos su edad; sin embargo, el espacio verdadero de las palabras, el que contiene su capacidad de seducción, se desarrolla en los lugares más espirituales, etéreos y livianos del ser humano.
    Las palabras arraigan en la inteligencia y crecen con ella, pero traen antes la semilla de una herencia cultural que trasciende al individuo. Viven, pues, también en los sentimientos, forman parte del alma y duermen en la memoria. Y a veces despiertan, y se muestran entonces con más vigor, porque surgen con la fuerza de los recuerdos descansados.
    Son las palabras los embriones de las ideas, el germen del pensamiento, la estructura de las razones, pero su contenido excede la definición oficial y simple de los diccionarios. En ellos se nos presentan exactas, milimétricas, científicas... Y en esas relaciones frías y alfabéticas no está el interior de cada palabra, sino solamente su pórtico. Nada podrá medir el espacio que ocupa una palabra en nuestra historia.
    Una palabra posee dos valores: el primero es personal del individuo, va ligado a su propia vida; y el segundo se inserta en aquél pero alcanza a toda la colectividad. Y este segundo significado conquista un campo inmenso, donde caben muchas más sensaciones que aquéllas extraídas de su preciso enunciado académico. Nunca sus definiciones llegarán a la precisión, puesto que por fuerza han de excluir la historia de cada vocablo y todas las voces que lo han extendido, el significado colectivo que condiciona la percepción personal de la palabra y la dirige.
    Hay algo en el lenguaje que se transmite con un mecanismo similar al genético. Las palabras se heredan unas a otras, y nosotros también heredamos las palabras y sus ideas, y eso pasa de una generación a la siguiente con la facilidad que demuestra el aprendizaje del idioma materno. Lo llamamos así, pero en él influyen también con mano sabia los abuelos, que traspasan al niño el idioma y las palabras que ellos heredaron igualmente de los padres de sus padres, en un salto generacional que va de oca a oca, de siglo a siglo, aproximando los ancestros para convertirlos casi en coetáneos. Se forma así un espacio de la palabra que atrae como un agujero negro todos los usos que se le hayan dado en la historia. Pero éstos quedan ocultos por la raíz que conocemos, y se esconden en nuestro subconsciente.
Álex Grijelmo: La seducción de las palabras, Taurus



La seducción de las palabras muestra en muchos casos una técnica muy sencilla: quien ejerce el poder del habla o de la escritura aparta un término cuya historia condena cuanto representa, para aportar en su lugar un vocablo que ha estado unido históricamente a conceptos con mejor sonido y significado. O con mejor prensa.
5 A ningún país le gusta, por ejemplo, que un tercero lo sitúe en el grupo de los subdesarrollados. De fuerza negativa en este caso, porque sub- implica “debajo”. Así, este grupo de países se ha ganado ya la denominación de naciones “en vías de desarrollo”. Y las vías se connotan, desde que se inventó el ferrocarril, con el progreso, el avance, la 10 riqueza.
Ni siquiera parece honroso un segundo puesto en un concurso literario de gran envergadura, esas justas en las que al final el jurado se ve impelido a decidir entre dos obras de mérito muchas veces similar. Así, por ejemplo, se anuncia un ganador pero nunca un perdedor, jamás un viceganador o un subpremio. El jurado nombra siempre un “finalista”, y usando 15 esa palabra se lleva a quien la reciba hacia el momento en el que todavía no se había producido la derrota. El término logra parar el tiempo, de modo que el novelista recibe el premio de haber llegado al final, sin que el vocabulario avance hasta determinar lo que sucedió luego; él será siempre un finalista del Premio Planeta, o del Premio Nadal… nunca un derrotado. Tampoco en la Copa de Europa de fútbol se resalta al subcampeón, sino al 20 finalista. Y en “finalista” nuestro cerebro desbroza el concepto “final”, para que recibamos el perfume del concepto que designa a quien ha llegado hasta allí, el equipo o el escritor que han superado los obstáculos que se interponían entre la salida y la llegada, porque en “finalista” nada hay que evoque la derrota, ni un solo fonema de este vocablo carga con pena alguna ni la ha llevado en toda su historia. Al contrario: se trata de alguien que ha resistido 25 hasta el final, que ha alcanzado una meta. Que ha logrado un fin.
Hace solo unos años, en la ceremonia de entrega de los premios Óscar se utilizaba la fórmula “…y el ganador es…” ("…and the winner is…"). Ahora los famosos que anuncian los galardones emplean una expresión más suave, que no establece ganadores ni, por tanto, perdedores: “…Y el Óscar va para…” (“…and the Oscar goes to…”). Se premia una 30 película, a un director, a unos actores y a unas actrices… pero no se despremia a nadie, ninguno de los aspirantes seleccionados sufrirá la agresión de una palabra.

jueves, 26 de enero de 2017

Miguel Hernández biografía


Cómo se hace una descripción

Cómo se hace una descripción

Hay que observar con mucha atención y seleccionar los detalles más importantes.
Después de seleccionar los detalles, hay que organizar los datos siguiendo un orden:
  • De lo general a lo particular o al contrario.
  • De los primeros planos al fondo o al contrario.
  • De dentro a fuera o al contrario.
  • De izquierda a derecha o al revés.
Al describir hay que situar los objetos en el espacio con precisión. Se usarán expresiones como a la derecha, junto a, al fondo, detrás de, en el centro, alrededor...

Cómo se describe un lugar

Al describir un paisaje o un lugar cualquiera, los escritores suelen presentar primero una visión general del lugar. Después van localizando en ese lugar los distintos elementos (los pueblos, los montes, el río...) utilizando palabras que indican situación en el espacio. Procuran transmitir la impresión que produce el lugar: alegría, tristeza, misterio, terror...

  • Descripciones objetivas: Tratan de proporcionar una imagen lo más real y fidedigna posible de la entidad descripta, sin matices ni apreciaciones personales. Para ello se recurre a las palabras con su valor denotativo (significado real o “de diccionario”), con profusión de sustantivos concretos y adjetivos especificativos. Son propias de los escritos técnicos y científicos.
  • Descripciones subjetivas: Tienden a apartarse de la realidad, incorporando valores o sentimientos que el autor concede o proyecta sobre lo descripto. Recurre al valor connotativo de los vocablos (valores agregados por asociación o uso), utiliza tanto sustantivos concretos como abstractos, y el adjetivo a menudo es valorativo. Son típicas del género narrativo, aparece en diferentes tipos de relato, como novelas y cuentos.

Predominan sustantivos y adjetivos

Los sustantivos y los adjetivos son las clases de palabras claves en la descripción, mientras que en la narración, el papel clave lo cumplen los verbos.

Tiempos verbales

Como formas verbales, la descripción puede recurrir al tiempo presente, si se pretende otorgarle un carácter atemporal a la materia descrita, o en pretérito imperfecto si la descripción alude a un determinado tiempo ya pasado.

http://aliso.pntic.mec.es/agalle17/progym/descripcion.html

lunes, 23 de enero de 2017

Antología de Miguel Hernández





MIGUEL HERNÁNDEZ
POEMAS DE AMOR

Mi querida Josefina:

Esta semana, como las anteriores, llega martes y no ha llegado tu carta. También empiezo a escribir ésta para que me dé tiempo a echarla después, cuando el correo me traiga la tuya, que no creo que falte hoy. Estos días me los he pasado cavilando sobre tu situación, cada día más difícil. El olor de la cebolla que comes me llega hasta aquí, y mi niño se sentirá indignado de mamar y sacar zumo de cebolla en vez de leche. Para que lo consueles, te mando esas coplillas que le he hecho, ya que aquí no hay para mí otro quehacer que escribiros a vosotros y desesperarme. Prefiero lo primero y así no hago más que eso, además de lavar y coser con muchísima seriedad y soltura, como si en toda mi vida no hubiera hecho otra cosa...

Nanas de la cebolla



La cebolla es escarcha
cerrada y pobre.
Escarcha de tus
días
y de mis
noches.
Hambre y cebolla,
hielo negro y escarcha
grande y redonda.

En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con
sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchaba de azúcar,
cebolla y hambre.

Una mujer morena
resuelta en luna
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te traigo la luna
cuando es preciso.

Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en tus ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que mi alma al oírte
bata el espacio.

Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me
quita,
cárcel me
arranca.
Boca que vuela,corazón que en tus labios
relampaguea.

Es tu risa la espada
más victoriosa,
vencedor de las flores
y las alondras
Rival del sol.Porvenir de mis huesos
y de mi amor.


Desperté de ser niño:
nunca despiertes.
Triste llevo la boca:
ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma.


Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco
diminutas
ferocidades.
Con cinco
dientes
como cinco jazmines
adolescentes.

Frontera de los
besos
serán mañana,
cuando en la
dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes
abajo
buscando el centro.

Vuela niño en la doble
luna del
pecho:
él,
triste de cebolla,
tú,
satisfecho.
No te
derrumbes.
No
sepas lo que pasa ni
lo que
ocurre.


ACTIVIDADES SOBRE LAS PALABRAS Y SU SIGNIFICADO (SEMÁNTICA)
  1. PALABRAS SINÓNIMAS
  • Busquemos sinónimos par las palabras subrayadas.
  • ¿Qué relación existe entre las palabras coloreadas de celeste?
  1. PALABRAS ANTÓNIMAS
  • Entre las palabras en rojo encontramos parejas de palabras antónimas, ¿cuáles?
  • Busquemos antónimos para el resto de las palabras en rojo.
  1. PALABRAS EN COLOR MORADO: ¿cómo llamamos a la relación se establece entre las palabras coloreadas en violeta?



Las desiertas abarcas
Por el cinco de enero,
cada enero ponía
mi calzado cabrero
a la ventana fría.
Y encontraba los días
que derriban las puertas,
mis abarcas vacías,
mis abarcas desiertas.
Nunca tuve zapatos,
ni trajes, ni palabras:
siempre tuve regatos,
siempre penas y cabras.
Me vistió la pobreza,
me lamió el cuerpo el río
y del pie a la cabeza
pasto fui del rocío.
Por el cinco de enero,
para el seis, yo quería
que fuera el mundo entero
una juguetería.
Y al andar la alborada
removiendo las huertas,
mis abarcas sin nada,
mis abarcas desiertas.
Ningún rey coronado
tuvo pie, tuvo gana
para ver el calzado
de mi pobre ventana.
Toda gente de trono,
toda gente de botas
se rió con encono
de mis abarcas rotas.
Rabié de llanto, hasta
cubrir de sal mi piel,
por un mundo de pasta
y unos hombres de miel.
Por el cinco de enero
de la majada mía
mi calzado cabrero
a la escarcha salía.
Y hacia el seis, mis miradas
hallaban en sus puertas
mis abarcas heladas,
mis abarcas desiertas.
2 de enero de 1937

  1. ¿Las palabras coloreadas en verde tienen uno o varios significados? Son palabras...


  1. PALABRAS HOMÓNIMAS: Son palabras que suenan igual pero son distintas, no tienen relación entre ellas. Los homónimos pueden ser homófonos u homógrafos. ¿Crees que las palabras en rojo son homónimas con otras? Indica los tipos de homónimos que aparecen.
  2. CONNOTACIONES: significados especiales que tienen algunas palabras para algunas personas o grupos de personas, motivados por experiencias personales o sociales. Ej. las abarcas para MH tienen un significado especial como se demuestra en este poema ¿cuál?................................. ¿Tienen para nosotros este mismo significado?
  3. DENOTACIÓN: Significado general que comparten todos los hablantes.

Tus cartas son un vino
A mi gran Josefina adorada

Tus cartas son un vino
que me trastorna y son
el único alimento para mi corazón.

Desde que estoy ausente
no sé sino soñar,
igual que el mar tu cuerpo,
amargo igual que el mar.

Tus cartas apaciento
metido en un rincón
y por redil y hierba
les doy mi corazón.

Aunque bajo la tierra
mi amante cuerpo esté,
escríbeme, paloma,
que yo te escribiré.
Cuando me falte sangre
con zumo de clavel,
y encima de mis huesos
de amor cuando papel.


  1. METÁFORAS Y COMPARACIONES.
  2. GÉNERO LITERARIO y subgéneros literarios.
ELEGÍA A RAMÓN SIJÉ (fragmento)
(En Orihuela, su pueblo y el mío, se
me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
con quien tanto quería.)
Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.
.
Alimentando lluvias, caracolas
Y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas
.
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.
.
Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.
.
No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.
.
Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.
.
Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.
.
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.
.
En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofe y hambrienta
.
Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte
a parte a dentelladas secas y calientes.
.
Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.
.
Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de mis flores
pajareará tu alma colmenera
.
de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.
.
Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas.
.
Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.
.
A las aladas almas de las rosas...
de almendro de nata te requiero,:
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.
.
(1 0 de enero de 1936)


  • ELEGÍA
  • Comenta el valor expresivo de la preposición “con” en la dedicatoria de la Elegía a Ramón Sijé.
  • Encuentra alguna exageración en la estrofa 5.


Orihuela, España, 1910- 1942
Oda al vino

A lluvia de calor, techo de parras,
a reposo de pino,
actividad de avispas y cigarras
en el sarmiento fino,
cuerda de pompas y sostén de vino.

Morada episcopal, la cepa nimia,
bajo la luz levante,
en situación se pone la vendimia,
luciendo a cada instante
racimos en estado interesante.

India del grano, asociación del lujo,
vinícola paisaje,
como un mediterráneo sin reflujo,
ni flujo ni oleaje,
sólo esplendor y espuma de ramaje.

Pronto se besarán en la banasta,
nido por coincidencia,
hasta que diga el pie bailable: !basta!
las uvas: concurrencia,
asiduidad de peso y transparencia.

Les concede sazón en su mañana
la Virgen del Carmelo:
pronto la ubre oro y la de grana
enviscarán el suelo
de moscatel y tinto caramelo.

Al vino ya la tumba de madera
le prepara su fondo;
el vaso su torreón, su vinajera
la misa, el cáliz mondo:
¡triunfo y consagración de lo redondo!

Lo calzarán las botas, a las cuales,
si aspecto da, despega:
latidos de las vides y costales,
palpitación y entrega
al archivo mayor de la bodega.

Subterráneo pantano de los vinos,
y camposanto oscuro
con cruz de grifo y muertos extrafínos,
corno un dulce seguro
de fontanas de pino y vino puro,

¡Qué agrado será allí verle cubierto,
hacerse espeso anciano,
impedido de árbol como el muerto,
redondo como el grano,
pistola, por el grifo, herir la mano!

Llave del vino, sexo que atraganta
la mano tabernera:
grifo corriente, y no, freno que canta
y calla, y no, y espera,
y sangra geometrías de madera.

¡Qué regalo beberlo con aroma
y calidad de higo,
sobre carácter de panal y goma,
y un cirineo amigo
buscar para el error, la duda digo¡

Líquidamente rubios, genuflexos,
como los amarantos
y las corbatas, tornará los sexos,
y hará doctores, ¿cuántos?,
consultores de esquinas y de cantos.

Como si fuera el Santo Sacramento
lo alzaré en los manteles,
o el Espíritu Santo del tormento
en figura de mieles,
o la Transformación de los claveles.

Calentará como un rojo solsticio
el hueso de mi frente,
y seré, con su carga, sin mi juicio,
no el yo de diariamente,
sí otro loco mejor y diferente.


ODA: Poema en que el poeta reflexiona sobre algún tema. Con frecuencia se usa para alabar las virtudes de personas u objetos.



Te rebuznó en el parto tu madre, y más valiera
a España que jamás te rebuznara
con esa cara de escobilla fiera,
de vieja zorra avara.

No llevarás mi pueblo al precipicio,
dictador fracasado, rey confuso,
y caerás por la punta de una bota
sobre tus flacos días puesta en uso.

28 de febrero de 1937


SÁTIRA: crítica de defectos en tono de burla
 SONETOS
Como el toro he nacido para el luto
y el dolor, como el toro estoy marcado
por un hierro infernal en el costado
y por varón en la ingle con un fruto.
Como el toro lo encuentra diminuto
todo mi corazón desmesurado,
y del rostro del beso enamorado,
como el toro a tu amor se lo disputo.

Como el toro me crezco en el castigo,
la lengua en corazón tengo bañada
y llevo al cuello un vendaval sonoro.

Como el toro te sigo y te persigo,
y dejas mi deseo en una espada,
como el torno burlado, como el toro.




Me tiraste un limón, y tan amargo,
con una mano cálida, y tan pura,
que no menoscabó su arquitectura
y probé su amargura sin embargo.
Con el golpe amarillo, de un letargo
dulce pasó a una ansiosa calentura
mi sangre, que sintió la mordedura
de una punta de seno duro y largo.

Pero al mirarte y verte la sonrisa
que te produjo el limonado hecho,
a mi voraz malicia tan ajena,

se me durmió la sangre en la camisa,
y se volvió el poroso y áureo pecho
una picuda y deslumbrante pena.


  1. Esquema métrico del soneto.


Una herida sangrante y pequeña;
del purpúreo coral doble rama;
un clavel que en el alba se inflama;
una fresa lozana y sedeña.
Rubí, en dos dividido, que enseña
si se entreabre, blanquísima escama;
amapola, flor, cálida llama;
nido donde el amor canta y sueña.

Incendiado retazo de nube;
corazón arrancado a un querube;
fresco y rojo botón de rosal...

Es tu boca, mujer, todo eso...
Mas si cae dulcemente en un beso
a la mía, se torna en puñal.


- ¿Qué campo semántico encontramos en este soneto?

Carne de yugo, ha nacido
más humillado que bello,
con el cuello perseguido
por el yugo para el cuello.
Nace, como la herramienta,
a los golpes destinado,
de una tierra descontenta
y un insatisfecho arado.

Entre estiércol puro y vivo
de vacas, trae a la vida
un alma color de olivo
vieja ya y encallecida.

Empieza a vivir, y empieza
a morir de punta a punta
levantando la corteza
de su madre con la yunta.

Empieza a sentir, y siente
la vida como una guerra,
y a dar fatigosamente
en los huesos de la tierra.



Desde que la vi la adoro
y aún antes diría yo.
El toro la echó en mis brazos,
y por defenderla de él
siento duros aletazos
de hierro y fuego en la piel.

La parte de mi pechera
que con su cuerpo rozara
se ha vuelto una primavera
de luz amorosa y clara.

Que con el toque ligero
de sus vestidos flotantes
provocó en ella un reguero
de luciérnagas brillantes.

Sonó su voz en mi oído
con cara de ruiseñor,
y en mi oreja ha florecido,
como un cuchillo, un amor.

..........................
..........................

La que cultiva mi vida
se fue sin decirme adiós,
y me recorrió una herida
que me abrió la vida en dos.

Quedé queriendo gemir,
una pura herida hecho,
y al verla despacio ir
me dolió despacio el pecho.

Me había impuesto su seno
un olor de mejorana
y un sabor de pan moreno
en mi chaleco de pana.

Mis manos, que en su figura
puse, olí con avaricia,
y un rumor de espuma oscura
me quedó de su caricia.








DIÁLOGO DE PEDRO Y ANA
Pedro:
Yo, cuando quiero, no quiero
más que una cosa y eterna.
Ana:
Entonces, ¿por qué te vas?

Pedro:
Porque te quiero sin tregua.
Porque mi querer no acaba
en ti, mujer: que en ti empieza.
Yo te quiero hasta tus hijos
y hasta los hijos que tengan.
Yo no te quiero en ti sola:
te quiero en tu descendencia.
Porque te quiero me voy
camino de la pelea,
para que los hijos tuyos
y los hijos de las hembras
de tus hijos, reconozcan
una vida menos vieja,
menos injusta, más pura
que ésta que, como herencia
maldecida, han recibido
nuestras manos jornaleras.
¡Eh, jornaleros del alba,
salid de vuestras viviendas,
salid de vuestros arados
y de vuestras barbecheras!
Venid conmigo a luchar
por los hijos que ahora empiezan
a moverse y a cavar
en las entrañas maternas.



Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes, tristes.
Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes, tristes.
Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes, tristes.






A Josefina Manresa(Madrid, 12 de septiembre de 1939)

Mi querida Josefina:

Esta semana, como las anteriores, llega martes y no ha llegado tu carta. También empiezo a escribir ésta para que me dé tiempo a echarla después, cuando el correo me traiga la tuya, que no creo que falte hoy. Estos días me los he pasado cavilando sobre tu situación, cada día más difícil. El olor de la cebolla que comes me llega hasta aquí, y mi niño se sentirá indignado de mamar y sacar zumo de cebolla en vez de leche. Para que lo consueles, te mando esas coplillas que le he hecho, ya que aquí no hay para mí otro quehacer que escribiros a vosotros y desesperarme. Prefiero lo primero y así no hago más que eso, además de lavar y coser con muchísima seriedad y soltura, como si en toda mi vida no hubiera hecho otra cosa. También paso mis buenos ratos espulgándome, que familia menuda no me falta nunca, y a veces la crío robusta y grande como el garbanzo. Todo se acabará a fuerza de uña y paciencia, o ellos, los piojos, acabarán conmigo. Pero son demasiada poca cosa para mí, tan valiente como siempre, y aunque fueran como elefantes esos bichos que quieren llevarse mi sangre, los haría desaparecer del mapa de mi cuerpo. ¡Pobre cuerpo! Entre sarna, piojos, chinches y toda clase de animales, sin libertad, sin ti, Josefina, y sin ti, Manolillo de mi alma, no sabe a ratos qué postura tomar, y al fin toma la de la esperanza que no se pierde nunca. Así veo pasar un día y otro día, esperanzado y deseoso de correr a vuestro lado y meterme en nuestra casa y no saber en mucho tiempo nada del mundo, porque el mundo mejor está entre tus brazos y los de nuestro hijo. Aún es posible que vaya para el día de mi santo, guapa y paciente Josefina. Aunque yo, la verdad, creo que estos amigos míos llevan las cosas muy despacio. Han estado de vacaciones fuera de Madrid y han regresado esta semana pasada. No han podido venir a verme porque ahora es imposible para todo el mundo. Es casi seguro que los veré la semana que viene. Me decías en tu anterior que guardara la ropa cuanto pudiera. No te preocupes, que si no tengo ropa cuando salga, con ponerme una mano en el occipucio y otra en el precipicio, arreglado. Así y todo procuro conservarla y uso la más vieja y todo son cosidos y descosidos y ventanas por todas partes. El pijama se me ha roto y le he puesto un remiendo que es media camisa, porque se me veía toda la parte de atrás y era una verdadera verg�enza. Por lo que a mí me pasa, me figuro lo que os pasará a vosotros y como esto siga así, me veo contigo como Adán y Eva en el Paraíso. ¡Ay, Josefina mía! No nos queda otro remedio que aguantar todo lo malo que nos viene y nos puede venir, para el día que nos toque aguantar lo bueno. ¿Verdad que llegará ese día? Yo nunca he dudado de que llegará y de que seremos más felices que hasta aquí hemos sido. Esta separación nos obliga a respetar a nuestro Manolillo más que respetamos al otro. Manolillo del que no dejo de acordarme nunca. Dentro de un mes hará un año que se nos murió. Eso de que el tiempo pasa de prisa, para nadie es más verdad hoy como para nosotros y a mí me cuesta trabajo creer que ha pasado un año desde que cerró nuestro primer hijo los ojos más hermosos de la tierra. Dios, a quien tú tanto rezas, hará que el día diecinueve de octubre lo pasemos juntos, si no hace que lo pasemos el día ventinueve de este mes. No quisiera pasar, ese día lejos de ti. Iremos a dar una vuelta al campo y si tú eres decidida, visitaremos la tierra donde nos espera. Tengo ganas de hablar contigo. La otra noche soñé a Manolillo ya con cinco o seis años de edad. Cuídalo mucho, Josefina que crezca fuerte y defendido contra toda enfermedad. Cuando te sea posible come mucha fruta y mucho vegetal, principalmente patatas. Es lo que más conviene a tu salud y a la de nuestro sinverg�encilla. No me dices muchas cosas suyas. Supongo que ya hablará más que un loro. Si supieras que ganas tengo de oír su voz: se me ríen los huesos sólo de imaginarla, con que mira lo que me voy a reír el día que la oiga de verdad. Dime el peso que tiene, que no lo has pesado hace mucho tiempo. Estoy enfadado con Manolo y con las Marianas, a ninguno de los cuatro se les ocurre escribirme unas letras. No se acuerdan de mí, que no los olvido. Dime también algo de la abuela y la tía, que tampoco me han mandado una sola letra (...). Bueno. Voy a dejar el lápiz y a esperar tu carta, a ver qué me trae de bueno. Nada. Hoy no recibo carta tuya. No me gusta que te retrases en escribirme. Vaya plantón que me he llevado al pie del que vocea el correo. No hay derecho. Espero que me digas algo de nuestra familia de Orihuela, de mi madre especialmente y de la de Pepito. Anteayer he recibido una carta de un amigo de la huerta, Trinitario Ferrer, muy amigo de mi hermano y me dice que se ve con él todos los días. Di a Vicente que le diga que por ahora no puedo contestarle, pero que me alegra mucho saber de él. Voy a terminar mi carta diciéndote que seas menos perezosa conmigo o de lo contrario no te voy a escribir en un mes. Y nada más porque no parezca larga ésta a la censura y porque hagan todo lo posible para que llegue a tus manos.
Manolillo: adiós, un beso ¡pum! Otro beso ¡pum! Otro, otro, otro, ¡pum, pum, pum!
Manolo: escribe, dejando a un lado por un rato las barbas y las perezas.
Marianas: a ser buenas y a pelearos una vez a la semana solamente.
Josefina: recibe para ti y para nuestro hijo y para nuestros hijos mayores el cariño encerrado y empiojado y ... perdido de tu preso
Miguel.
¡Adiós!'

Pastoril
Junto al río transparente
que el astro rubio colora
y riza el aura naciente
llora Leda la pastora.
De amarga hiel es su llanto.
¿Qué llora la pastorcilla?
¿Qué pan, qué gran quebranto
puso blanca su mejilla?
¡Su pastor la ha abandonado!
A la ciudad se marchó
y solita la dejó
a la vera del ganado.
¡Ya no comparte su choza
ni amamanta su cordero!
¡Ya no le dice: "Te quiero",
y llora y llora la moza!
***
Decía que me quería
tu boca de fuego llena.
¡Mentira! –dice con pena!–
¡ay! ¿por qué me lo decía?
Yo que ciega te creí,
yo que abandoné mi tierra
para seguirte a tu sierra,
¡me veo dejada de ti!...
Junto al río transparente
que la noche va sombreando
y riza el aura de Oriente,
sigue la infeliz llorando.
***
Ya la tierna y blanca flor
no camina hacia la choza
cuando el sol la sierra roza
al lado de su pastor.
Ahora va sola al barranco
y al llano y regresa sola,
marcha y vuelve triste y bola
tras de su rebaño blanco.
¿Por qué, pastor descastado,
abandonas tu pastora
que sin ti llora y más llora
a la vera del ganado?
***
La noche viene corriendo
el azul cielo enlutado:
el río sigue pasando
y la pastora gimiendo.
Mas cobra su antiguo brío,
y hermosamente serena,
sepulta su negra pena
entre las aguas del río.
..............................................
Reina un silencio sagrado...
¡Ya no llora la pastora!
¡Después parece que llora
llamándola, su ganado!
Poemas sueltos I. Poesías completas.

Transformar el poema en un texto narrativo, introduciendo los cambios que se consideren oportunos. Se pueden incorporar nuevos personajes y crear diálogos entre ellos. Finalmente, inventar un título adecuado al texto que surja.
  1. Realizar la descripción literaria de la pastora: personalidad, sentimientos, aspecto físico (deducirlo del texto, aunque no está implícito).
  2. Crear un supuesto diálogo entre la pastora y su amado: bien la amarga despedida, bien un hipotético reencuentro.
  3. "Recreación del poema": realizar individualmente o en pequeños grupos una interpretación plástica del poema; explicar por escrito lo que se ha querido expresar plásticamente. Dialogar en gran grupo sobre los sentimientos y pensamientos que el texto ha provocado en los lectores. Cada uno crea un nuevo poema tomando como modelo el de Miguel Hernández, pero favoreciendo la creatividad, sin pretender imitar el estilo del poeta de Orihuela.
  4. "Carta al Protagonista Literario Favorito": Escribir una carta bien a la pastora bien al pastor exponiéndole lo que nos ha hecho elegirle. Escribirle contándole nuestras circunstancias vitales. Escribirle para convencerle de que nos permita acompañarle en su aventura.
  5. "Propuesta de matrimonio": Redactar una convincente y apasionada propuesta de matrimonio dirigida a Leda, indicándole que nos gustaría vivir con ella una excitante aventura amorosa.
  6. "De pronto... ¡sorpresa!": incorporar a la narración un elemento inesperado; buscar un final sorpresivo (por la actitud de los protagonistas, por la evolución de los acontecimientos...).
  7. "Entrevista pastoril": cada grupo redacta las preguntas que se harían en una entrevista a la pastora o al pastor. Elección de un miembro del grupo como entrevistado. Escenificación de la entrevista.
  8. "Mediadores amorosos": proponer mejoras en las relaciones entre los personajes; crear un texto en el que se ofrezca soluciones a los conflictos entre los personajes.
  9. "Inventores de biografías": crear la biografía de un personaje, tratando de describir sus antecedentes vitales, todas aquellas experiencias que pudieran justificar su conducta. Ej: ¿cuáles son las causas de que el pastor abandonara a Leda?
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